Si estás buscando una escapada perfecta este verano, playas del Algarve es probablemente la mejor combinación que puedes imaginar. Sol, mar cristalino, buena gastronomía y naturaleza espectacular te esperan en el sur de Portugal. Esta región no solo destaca por su belleza, sino también por su reconocimiento internacional. En 2025, el Algarve iza 91 Banderas Azules, prueba de su compromiso con la sostenibilidad y la excelencia turística. Y gracias a la inteligencia artificial, ahora tenemos un ranking no oficial con tres playas icónicas y tres alternativas más tranquilas pero igual de hermosas. Descubre las joyas escondidas y populares que hacen de playas del Algarve un destino imperdible.
Praia da Marinha, una maravilla natural en Lagoa
Praia da Marinha es una de las más reconocidas no solo del Algarve, sino de toda Europa. Se encuentra rodeada por altos acantilados y aguas turquesa. Uno de sus mayores atractivos es el arco natural conocido como Arcos Naturais, muy fotografiado en redes sociales. El entorno es ideal para familias, y sus aguas tranquilas la convierten en un lugar perfecto para nadar o practicar snorkel. Además, los amantes del senderismo pueden recorrer el percurso dos Setes Vales Suspensos, una ruta espectacular. Para disfrutarla en su máximo esplendor, lo mejor es madrugar o ir fuera de temporada.
Praia de Benagil y su mágica cueva
Famosa en todo el mundo por su cueva con oquedad superior, la Praia de Benagil es una de esas postales que parecen irreales. El interior de la cueva tiene una iluminación natural que asombra a los visitantes. El acceso se realiza desde el mar, y la playa está enmarcada por acantilados imponentes que crean una atmósfera envolvente y salvaje. Aunque pequeña, es un rincón inolvidable que merece la pena explorar desde el agua y con respeto por su entorno natural.
Praia do Camilo, entre escalones y vistas
Caminar por una larga escalinata entre jaras y vegetación autóctona conduce a esta playa resguardada. Praia do Camilo ofrece aguas claras ideales para nadar y un entorno paisajístico imponente. Desde la cima del acantilado se obtienen vistas panorámicas increíbles entre Lagos y Albufeira, donde se mezclan mar, cielo y velas de barcos. Esta playa es también una de las más fotogénicas de la zona y conserva una atmósfera serena pese a su fama creciente.

Praia do Carvalho, una joya escondida
Accesible por un túnel de piedra, la Praia do Carvalho parece sacada de una película. Es pequeña y acogedora, ideal para practicar snorkel. En las paredes del túnel pueden observarse fósiles marinos. Cerca de Benagil, esta playa ofrece intimidad y belleza, aunque hay que caminar con cuidado por sus escalones. Sus aguas limpias y su carácter escondido la convierten en un tesoro aún no masificado.
Praia da Amoreira, entre río y mar
Ubicada en la Costa Vicentina, esta playa semi salvaje es perfecta para familias y surfistas. Durante la marea baja se forma una laguna muy segura para niños. Su arena es suave, y el paisaje combina dunas, formaciones rocosas y la desembocadura del río Aljezur, lo que permite bañarse en agua dulce o salada. Una formación rocosa cercana, que algunos dicen parece un gigante acostado, le añade un toque mítico.
Praia do Barril, tranquilidad y cero contaminación
En la isla de Tavira se encuentra esta playa de aguas limpias certificadas como “contaminación cero”. Se llega a pie o en trenecito desde Piedras del Rey. Además de su arena blanca, destaca por el “cementerio de anclas”, un homenaje a la historia pesquera local. Es una de las playas más tranquilas del Algarve y uno de los secretos mejor guardados para quienes buscan calma, belleza y un toque cultural.

