Las abundantes lluvias registradas durante el último invierno han devuelto temporalmente la imagen de una marisma inundada en el Parque Nacional de Doñana, algo que no ocurría desde 2010. Sin embargo, esta mejora visual del paisaje no implica necesariamente una recuperación estructural del ecosistema. El futuro de Doñana continúa siendo objeto de debate entre científicos, investigadores y especialistas, que advierten de que los problemas de fondo del parque siguen sin resolverse.
Estas reflexiones se produjeron en el marco del proyecto AVE Doñana, una iniciativa que promueve el diálogo entre ciencia y creación contemporánea para analizar los retos ambientales que enfrenta uno de los espacios naturales más emblemáticos de Europa. El proyecto está impulsado por la Fundación META Miami en colaboración con la Fundación Biodiversidad, la Estación Biológica de Doñana–CSIC y Henrique Faria NY.
Las lluvias no resuelven los problemas estructurales del ecosistema
Durante el encuentro, el fotógrafo e investigador Héctor Garrido ofreció una reflexión sobre la situación actual del parque tras décadas de trabajo vinculado a Doñana. Garrido ha estado ligado durante más de veintisiete años al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), donde gestionó el Banco de Imágenes de Doñana y participó en los censos aéreos de aves.
Según explicó, la imagen de la marisma inundada tras las lluvias no refleja necesariamente el estado real del ecosistema. “El futuro de Doñana está claramente hipotecado”, afirmó durante el encuentro. Garrido advirtió además que “El aspecto que presenta estos días, tras las abundantes lluvias, no refleja la realidad de su estado de conservación. Estas aguas son superficiales y apenas permean hacia el freático, que presenta su punto más bajo conocido. La sobreexplotación del acuífero sigue siendo un grave problema sin resolver”.
El experto añadió también que “hemos perdido los referentes de los usos tradicionales equilibrados”, en referencia a las transformaciones que ha experimentado el paisaje en las últimas décadas.
El acuífero sigue siendo el principal desafío del parque
El debate sobre el futuro de Doñana se produce en un contexto en el que la gestión del acuífero y las extracciones de agua en el entorno del parque han vuelto a situarse en el centro de la discusión pública.
Las conclusiones del encuentro coinciden con el análisis presentado recientemente por la Estación Biológica de Doñana (CSIC), que señala que el acuífero todavía no se ha recuperado plenamente. Aunque la marisma ha alcanzado niveles de inundación no vistos desde 2010, solo el 36% de las lagunas llegaron a inundarse durante este periodo.
El director de la Estación Biológica de Doñana, Eloy Revilla, explicó que la mejora registrada durante este invierno ha permitido frenar el deterioro, pero no revertir completamente la situación. “El proceso de empeoramiento se ha parado, pero queda mucho para la recuperación. No ocurre rápidamente”, señaló.
Revilla subrayó además que “no podemos diseñar políticas de gestión del agua basadas en años excepcionales”. En este sentido, recordó la relación directa entre la conservación del parque y la actividad económica de su entorno: “Si no hay agua para Doñana, tampoco hay para la agricultura”.
Arte y ciencia dialogan sobre el paisaje de Doñana
El encuentro forma parte del proyecto AVE Doñana, una iniciativa que plantea el parque como un espacio de reflexión donde se cruzan la investigación científica y la creación artística contemporánea.
Entre los participantes también intervino el investigador Juan Manuel García-Ruiz, del Donostia International Physics Center, cuya trayectoria se centra en el estudio de la geometría en la naturaleza. Durante su intervención abordó la llamada “batalla de geometrías”, una lectura que analiza la relación entre las formas orgánicas del paisaje y las estructuras derivadas de la actividad humana.
Esta perspectiva conecta con la observación aérea del territorio y con la interpretación del paisaje como un espacio donde se superponen procesos naturales e intervenciones humanas. El futuro de Doñana se analiza así desde múltiples miradas que combinan ciencia, percepción y pensamiento contemporáneo.
Para Milagros Maldonado, presidenta de la Fundación META Miami, la esencia del proyecto reside precisamente en esta colaboración entre disciplinas. Según explicó, “AVE Doñana nace con la vocación de tender puentes entre disciplinas. El arte puede formular preguntas que nos interpelan de forma directa, y la ciencia aporta los datos y el rigor necesarios para comprenderlas. Reunir ambas voces en torno a Doñana es una forma de contribuir, desde la cultura, a una reflexión informada y compartida sobre su conservación”.

Un laboratorio vivo para el pensamiento ambiental
El proyecto AVE Doñana continuará durante las próximas semanas con nuevas actividades orientadas a ampliar el debate sobre el territorio y su conservación.
El 12 de marzo se celebrará el encuentro “Doñana: entre aguas, vientos y arenas”, organizado junto a la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla, donde se abordará la dimensión territorial y paisajística del parque.
Posteriormente, el 19 de marzo tendrá lugar una visita guiada al proyecto dirigida por Natalia Díaz Peña, coordinadora de producción y gestión, y Daniel Bilbao, decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla y comisario de la iniciativa.
La programación incluye además el ciclo audiovisual “Doñana como inspiración”, dedicado a la representación del parque en el cine, así como dos exposiciones actualmente abiertas al público. Entre ellas se encuentra “Línea de horizonte”, de Carmen Laffón, que propone una mirada contemplativa al paisaje de Doñana, y “Genius Loci, Doñana a la intemperie”, de Adrián Pujol, que explora el territorio desde una perspectiva conceptual y antropológica.
Ambas muestras podrán visitarse hasta el 19 de marzo y forman parte del recorrido artístico del proyecto. El futuro de Doñana se presenta así como un desafío ambiental que requiere diálogo, conocimiento científico y reflexión colectiva.

