El norte de Portugal suma un nuevo referente turístico con la transformación de una histórica propiedad en un enclave de lujo y enoturismo. El renacimiento del Paço do Curutelo da vida a Vila Galé Collection Ponte de Lima Vineyards, un proyecto que combina patrimonio, naturaleza y sofisticación en la villa más antigua del país.
Ubicado en el corazón del Alto Miño, este espacio recupera la esencia de una fortaleza medieval para convertirla en un refugio contemporáneo donde historia, arte y vino se integran en una experiencia única. El Paço do Curutelo se presenta como un destino donde el pasado y el presente conviven en equilibrio, ofreciendo una propuesta que va más allá del alojamiento.
Un legado histórico transformado en experiencia
El proyecto se asienta sobre los cimientos del histórico Paço do Curutelo, declarado Inmueble de Interés Público en 1977. Este enclave, con más de nueve siglos de historia, ha sido reinterpretado para ofrecer una experiencia que respeta su legado arquitectónico.
El complejo cuenta con 69 habitaciones diseñadas como un homenaje a la escultura y a las bellas artes. Cada estancia combina la nobleza de los materiales históricos con el confort contemporáneo, creando un ambiente que invita a la desconexión.
El Paço do Curutelo se convierte así en un refugio donde la arquitectura cuenta su propia historia, permitiendo al visitante formar parte de un entorno con identidad propia.
Un entorno natural para desconectar
La propiedad se extiende a lo largo de 57 hectáreas de paisaje verde, donde la naturaleza se convierte en un elemento central de la experiencia. Recorrer sus viñedos y jardines es adentrarse en un entorno donde el tiempo parece detenerse.
El hotel incorpora espacios pensados para el bienestar y el ocio. El Satsanga Spa ofrece una zona de relajación con piscina interior, mientras que las piscinas exteriores y el NEP Kids Club permiten disfrutar del entorno en familia.
Además, una capilla integrada en el complejo aporta un espacio de recogimiento que conecta con la tradición del lugar.
El Paço do Curutelo ofrece así una experiencia completa que combina descanso, naturaleza y cultura, adaptándose a diferentes tipos de viajeros.
El vino como alma del proyecto
Si hay un elemento que define este destino es el vino. La finca no solo ofrece paisajes de viñedo, sino que invita a los visitantes a formar parte del proceso vitivinícola.
La nueva bodega, fruto de una inversión de 3,4 millones de euros y desarrollada en colaboración entre Vila Galé y Madre bajo la firma Xvinus, tiene capacidad para producir hasta 200.000 botellas anuales.
Aquí nace el vino Paço do Curutelo, que puede descubrirse a través de catas y visitas guiadas que permiten conocer los secretos de la uva del Miño.
El Paço do Curutelo se consolida como un destino clave para el enoturismo, donde el vino se convierte en el eje de la experiencia.

Gastronomía y tradición portuguesa
La propuesta gastronómica del hotel completa la experiencia con una oferta basada en los sabores tradicionales de Portugal. El restaurante principal ofrece una selección buffet que recorre la cocina local, mientras que el espacio Massa Fina introduce una propuesta más informal con pizzas elaboradas en horno de leña.
Este enfoque permite combinar tradición y modernidad, adaptándose a diferentes momentos del día y preferencias del visitante.
A pocos minutos del centro histórico de Ponte de Lima, el complejo se posiciona como un punto de partida ideal para descubrir la región.
El Paço do Curutelo invita a detener el tiempo, disfrutar del paisaje y sumergirse en una experiencia donde historia, vino y naturaleza se unen, consolidándose como uno de los destinos más singulares del norte de Portugal.
Más información: www.vilagale.com

