Día Mundial del Sándwich mixto, una sencilla receta que cruza fronteras

Compuesto por dos rebanadas de pan blanco relleno de jamón y queso, es una opción rápida y sencilla.

El sándwich mixto es uno de los más populares y consumidos en todo el mundo. Pero… ¿cuál es su origen y cómo llegó a convertirse en un plato tan icónico? La respuesta se remonta al siglo XVIII en Inglaterra, donde se cree que fue creado el primer sándwich por un noble inglés de nombre John Montagu (4º Conde de Sándwich), quien pidió a su cocinero que le preparara algo rápido y fácil de comer durante una partida de cartas. La solución fue poner un trozo de carne entre dos rebanadas de pan, creando así el primer sándwich.

Con el tiempo, esta práctica se popularizó y comenzaron a aparecer diferentes variedades de sándwiches, y así nació en Estados Unidos el “grilled cheese sandwich”, compuesto por dos rebanadas de pan blanco tostado y relleno de queso, que se cocinaba a la plancha hasta que el queso se derretía. Al poco tiempo se le añadió jamón cocido para crear el primer sándwich mixto. Como es normal, en cada país se ha ido adaptando a los gustos e ingredientes locales, dando lugar a platos como el croque-monsieur francés, preparado a base de pan de molde tostado, jamón cocido, queso gruyère y bechamel, que se hornea hasta que el queso esté dorado, o la torta de jamón mexicana con pan blanco, jamón, queso, lechuga, tomate y mayonesa, el  tramezzini veneciano que se hace con un pan de molde especial y sin corteza y se rellena de prácticamente cualquier cosa, o el curioso sandoitchi japonés a base de pan de molde sin corteza, jamón, queso y lechuga, servido en cajas bento para llevar.

La clave está en el pan

Pero quizás una de las versiones más interesantes del sándwich mixto sean los sándwiches de miga típicos de Argentina y Uruguay, cuyo origen parece estar en el tramezzini italiano. La primera particularidad de estos sándwiches es el pan, que aunque a simple vista pudiera parecer un pan de molde de toda la vida, no es así, se trata de pan de miga, preparado a partir de una masa fermentada que tras reposar varias horas, se corta en rebanadas pero sin la corteza: “El pan de miga argentino se diferencia del pan de molde que se utiliza en España y Europa en que es mucho más finito y se corta en plancha, está muy presente en las picadas (entrantes) para ver el fútbol con amigos, en celebraciones familiares, etc… – nos puntualiza Ana Antolini, argentina y copropietaria de las tiendas Tita de Buenos Aires.

En Tita de Buenos Aires los preparan en su versión triple y una de sus principales características aparte de la humedad y el sabor, claro está, es esa rebanada interior que separa en dos pudiéndolos rellenar con los ingredientes más diversos. “Ahora de momento tenemos de seis tipos: el de jamón y queso, que generalmente se sirve tostado en los desayunos o la merienda, otro de jamón york y queso al que añadimos mayonesa, tomate y huevo (ya frío). Y gustan mucho los de pechuga de pollo al horno, picada a mano con apio, mayonesa, zumo de limón, mozzarella y huevo, o su variante de atún con cebolla morada, cebolla blanca, pimiento rojo, tomate y huevo. Preparamos otro con pan integral de semillas que lleva jamón serrano y mozzarella y por último, uno con queso crema de roquefort, nueces picaditas, queso y jamón york”.

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