Bianco Pomice se posiciona como el vino volcánico más representativo del archipiélago de las Eolias. Esta creación de la bodega siciliana Tenuta di Castellaro recoge el alma de la isla de Lipari mediante la unión de dos variedades autóctonas: Malvasia delle Lipari y Carricante. Su nombre rinde homenaje a la piedra pómez, símbolo de la isla y del carácter mineral de este vino, resultado de una viticultura que respeta al máximo la sostenibilidad del entorno.
Inspirado por la piedra pómez y el mar
La combinación de Malvasia delle Lipari (60%) y Carricante (40%) proporciona una armonía única de aromas envolventes y frescura mineral. Cada sorbo evoca el viento, el mar y el fuego volcánico que definen el paisaje de Lipari. Bianco Pomice es una oda líquida al territorio, nacida del respeto por el terroir, el medioambiente y las tradiciones milenarias. Massimo Lentsch, fundador de la bodega en 2005, resalta que “cada botella captura el aliento de la isla”.
Un proyecto que honra la autenticidad
Desde su primera vendimia en 2008, Bianco Pomice se ha consolidado como el buque insignia de la bodega. Este vino representa una visión ética del cultivo de la vid, respetando los ciclos naturales y reduciendo el impacto ambiental. Tenuta di Castellaro promueve prácticas agrícolas ecológicas, apostando por métodos de cultivo orgánicos certificados y procedimientos veganos para mantener intacta la biodiversidad de la región.
Elaboración artesanal y fermentación natural
Las uvas se recolectan a mano, se seleccionan cuidadosamente y se fermentan con levaduras autóctonas. La clarificación se realiza de forma natural mediante trasiegos, sin aditivos. Este proceso da como resultado un vino que no solo es elegante, sino también profundamente fiel al paisaje que lo vio nacer, con un sabor persistente y refinado.

Un vino con carácter y armonía
Emiliano Falsini, enólogo del proyecto, destaca cómo la Malvasia aporta notas seductoras mientras que el Carricante imprime mineralidad y tensión al vino. Esta mezcla convierte a Bianco Pomice en un blanco de gran complejidad aromática y vibrante energía. Perfecto para maridar con platos del mar, quesos suaves o incluso propuestas vegetarianas.
Tenuta di Castellaro, mucho más que una bodega
La finca ocupa 24 hectáreas de viñedo sobre suelos volcánicos y produce unas 70.000 botellas al año. El proyecto incluye también un wine resort y un parque geomineral restaurado, lo que lo convierte en un destino enoturístico único en las Islas Eolias. Esta propuesta cautivó a la familia Lentsch, originaria de Bérgamo, que decidió proteger y promover la singularidad de esta tierra.

