La nueva edición de “Primer Día de Cosecha” marca un hito histórico para Picualia, la cooperativa jiennense que este año celebra los diez años de una colección que ha conquistado a amantes del aceite premium dentro y fuera de España. Esta edición especial llega acompañada de una novedad única: dos variedades —Picual y Arbequina— que rinden homenaje a la Batalla de Bailén, conectando el pasado heroico de la ciudad con la identidad del olivar andaluz. El lanzamiento, que se presentará en Madrid el 10 de diciembre, refleja cómo Picualia cosecha el fruto de una década de excelencia, innovación y compromiso con su tierra.
Dos variedades para una celebración histórica
Por primera vez, “Primer Día de Cosecha” presenta una dualidad creada para expresar la riqueza del olivar jiennense. La variedad Picual, emblema de la casa, representa la fortaleza y resistencia de la tierra bailenense. La Arbequina, novedad en esta edición, aporta una visión más suave y contemporánea. Ambas se conciben como un homenaje a la Batalla de Bailén de 1808, la primera derrota del ejército napoleónico en campo abierto. Este guiño histórico conecta directamente el carácter del aceite con el espíritu de un pueblo que defiende su identidad. Cada botella se convierte así en una pieza que une origen, tradición y modernidad. Y que refuerza el mensaje de que la historia también se puede contar a través del sabor.
Una edición limitada concebida para coleccionistas
“Primer Día de Cosecha” es una colección que solo se produce una vez al año, coincidiendo con el inicio de campaña. Su naturaleza efímera y su cuidada elaboración la han convertido en una pieza codiciada por coleccionistas y amantes del AOVE. Esta edición conmemorativa simboliza el inicio de un nuevo capítulo. Y se suma a una trayectoria reconocida en todo el mundo por la calidad y personalidad sensorial de Picualia. Más allá de este lanzamiento anual, la cooperativa ofrece durante todo el año aceites como su referencia Reserva, un AOVE equilibrado y elegante que refleja la esencia de la marca.
Un diseño que une arte, memoria y territorio
El artista jiennense Diego Ortega Alonso vuelve a firmar la narrativa visual de esta edición. En la variedad Picual, la etiqueta reinterpretada de “La abdicación de Napoleón en Fontainebleau” muestra al emperador derrotado frente a un cántaro de aceite bailenense. Una imagen que simboliza la victoria del pueblo. En la Arbequina, la ilustración se inspira en el encuentro entre los generales Castaños y Dupont tras la batalla. El pan y el aceite sellan allí un gesto de humanidad y reconciliación. Estas dos miradas construyen un relato visual que acompaña al sabor. Y que convierte cada botella en un pequeño homenaje al pasado.

Una presentación que fusiona arte, gastronomía y música
El 10 de diciembre, Madrid acogerá un evento especial en Espacio DIIR donde periodistas y prescriptores disfrutarán una cata sensorial de tres AOVEs de Picualia. Cada aceite se armonizará con una melodía diferente para potenciar su personalidad. La degustación incluirá productos y vinos de Jaén, junto a elaboraciones del restaurante AUREUM, el primer restaurante ubicado en el corazón de una almazara. Todo ello creará una experiencia inmersiva que permitirá descubrir cómo Picualia cosecha tradición, innovación y sentimiento en cada campaña.
Una historia construida con esfuerzo y excelencia
La historia de Picualia comienza en Bailén, donde generaciones de agricultores trabajaron el olivar con dedicación y respeto por la tierra. La unión de dos cooperativas en 2009 dio origen a un proyecto pionero centrado en la calidad integral del proceso y en tecnología avanzada. Desde 2011, la marca comenzó a cosechar premios nacionales e internacionales, y tras la distinción como Mejor Almazara de España 2015–2016, su liderazgo se consolidó. Hoy exporta a más de veinte países y suma más de cincuenta galardones. Su filosofía combina tradición, sostenibilidad y vanguardia. Y convierte a Picualia en una embajadora indiscutible del AOVE español.
Más información: www.picualia.com

