El certamen que cada año corona al mejor talento joven en torno al Piquillo Lodosa ya tiene nueva ganadora. En una final repleta de emoción y nervios, Irene Jiménez, estudiante de la Escuela Superior de Hostelería de Sevilla, se alzó con el título de vencedora del 7º Máster Tapas de Pimiento del Piquillo de Lodosa.
La joven cocinera conquistó al jurado con su propuesta ‘Bombón Salado de Pimiento del Piquillo de Lodosa con mousse de bacalao al pilpil’, una reinterpretación creativa y técnica que combina tradición y vanguardia. El plato fue elegido como la mejor tapa de Pimiento del Piquillo de Lodosa de 2025, confirmando el alto nivel de la competición.
El evento, organizado por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Pimiento del Piquillo de Lodosa, reunió a ocho promesas de la gastronomía nacional. Todos ellos tuvieron que elaborar sus tapas en un máximo de 45 minutos y bajo idénticas condiciones técnicas, una prueba diseñada para medir precisión, creatividad y temple culinario.
Un certamen pensado para impulsar talento joven, reivindicar el producto navarro y mostrar su potencial en la cocina contemporánea
El Máster Tapas nació en 2019 y se ha consolidado como una plataforma que conecta formación y profesionalización. En esta séptima edición, más de 50 estudiantes de escuelas de hostelería de toda España participaron en la primera fase, de la que salieron los ocho finalistas que compitieron en Madrid.
El objetivo central del certamen es reforzar el reconocimiento del ‘oro rojo navarro’. El jurado buscaba elaboraciones que expresaran “sabor, suavidad, creatividad y coraje”, cualidades que caracterizan a un producto tan identitario.
Durante la valoración, uno de los miembros del jurado señaló: “El nivel es altísimo, tenemos una gran hornada de cocineros cocinándose en este país, pero solo puede ganar uno y esta tapa es la expresión perfecta de lo que el pimiento del piquillo de Lodosa representa. Un producto inigualable que tenemos en nuestro país y al que hay que sacarle todo el partido en la cocina, porque es capaz de protagonizar unos platos de escándalo”.
La evaluación se basó en sabor, presencia del pimiento, presentación y limpieza, elementos clave para valorar la técnica y sensibilidad culinaria de cada propuesta.
Un jurado experto y unas declaraciones que ponen el foco en la creatividad, el producto y el futuro del sector gastronómico
El jurado estuvo compuesto por María Jiménez Latorre, chef y profesora; Jesús Aguirre, presidente del Consejo Regulador de la DOP Pimiento del Piquillo de Lodosa; y un representante profesional del sector.
Aguirre destacó “la creatividad que siempre nos aportan los jóvenes, trayéndonos recetas en las que nunca habríamos pensado, pero que encajan de maravilla con nuestro producto. Este concurso es una ocasión magnífica de mostrar al mundo su potencial y su capacidad de inspirar tanto a los grandes chefs como a los cocineros domésticos, y por eso nuestra DOP lleva siete años apostando por él”.
Por su parte, Irene Jiménez explicó la inspiración de su tapa afirmando: “Mi tapa es una versión un clásico como son los pimientos del piquillo de Lodosa rellenos de bacalao al pilpil. Este es un alimento que tenemos muy integrado en la Dieta Mediterránea, que lo mismo utilizamos dentro de un arroz que como protagonista absoluto del plato, como pasa con mi tapa”.

El ‘oro rojo navarro’: un producto único cuya calidad está protegida por la DOP y una cadena de valor artesanal
El concurso también tiene como misión divulgar las características del auténtico pimiento del Piquillo amparado bajo la Denominación de Origen Protegida. Durante la final, el Consejo Regulador recordó que “Sólo los ejemplares cultivados con esmero, recolectados en su punto justo de madurez, asados a la llama y pelados en seco pueden ser pimientos del Piquillo de Lodosa”.
La DOP únicamente ampara pimientos procedentes de ocho municipios navarros: Andosilla, Azagra, Cárcar, Lerín, Lodosa, Mendavia, San Adrián y Sartaguda. El producto está disponible en conserva entera, en tiras o en bandeja, garantizando siempre su origen y su calidad reconocida por la Unión Europea.
Este cuidado proceso ha convertido al pimiento del Piquillo en un ingrediente fundamental de la cocina tradicional y contemporánea. Su versatilidad sigue inspirando a nuevas generaciones de cocineros como los que compitieron en esta edición.

