El concurso Chef Sierra Cádiz sigue consolidándose como uno de los grandes escaparates de la cocina de proximidad, la creatividad gastronómica y el talento local. En su segunda jornada, celebrada en la Villa Turística de Grazalema, se vivió una intensa competición donde el corzo fue el protagonista absoluto. Un total de 14 cocineros pusieron a prueba sus habilidades para ganarse un lugar en la gran final. El nivel fue tan alto que el jurado, compuesto por figuras con estrella Michelin y expertos del sector, tuvo que afinar al máximo su criterio. Al finalizar, solo siete nombres pasaron a la siguiente fase del Chef Sierra Cádiz.
Una cocina en plena naturaleza
El escenario no podía ser más simbólico: Grazalema, corazón verde de la sierra gaditana. En sus cocinas, se vivió una mañana de alta intensidad culinaria, donde la carne de corzo se convirtió en vehículo de expresión para platos tradicionales e innovadores. Cada chef eligió libremente entre lomo, solomillo o pierna, lo que propició una riqueza de propuestas sin precedentes.
De la tradición a la vanguardia
En la categoría de cocina tradicional destacaron Sarah Rincón, Miguel Castillo y María Oliva. En la de innovación, Damián Sánchez fue el más valorado gracias a un “lomo de corzo madurado con emulsión de piñones, puré de castañas y reducción de naranjas y Jerez”. Le acompañaron Manu Conde, Carmen Tamayo y Diego Guerrero. Un jurado exigente premió el dominio técnico, el respeto al producto y la originalidad.
El dulce también compite
Los pasteleros también tuvieron su espacio. Narciso Morillo, Víctor López y Salvador Giráldez presentaron sus propuestas en formato petit four, cada una con un bocado tradicional, otro libre y uno con chocolate obligatorio. El jurado pastelero valoró muy positivamente la evolución en presentación, la creatividad y la técnica de las piezas. Una torrija apareció en todas las versiones, demostrando el arraigo cultural del dulce.
Camareros que también brillan
Cinco camareros participaron en una cata maridada con vinos de Bodegas Barbadillo, que se ha unido al certamen con la intención de vincularse también al interior de Cádiz. El trabajo del servicio de sala fue también evaluado con criterios profesionales, valorando tanto actitud como técnica.
El jurado, un referente nacional
Entre los miembros del jurado se encontraban Leon Griffioen (estrella Michelin), Antonio Pareja, Ramón Jurado Peña, Guillermo Collado, Charo Barrios y Rocío Fernández. En repostería, evaluaron Daniel Jiménez, Daniel Rivera, Lorena Barroso y Frédéric Gerdy. La variedad y experiencia del jurado dio valor y legitimidad a las decisiones. Una jornada intensa, sin lugar para el azar.
Mirando hacia la final
El director del certamen, Antonio Orozco, destacó la participación intergeneracional, la innovación y la excelencia del producto como pilares del proyecto. La gran final será el 13 de mayo en la Hacienda El Rosalejo (Villamartín), donde se entregarán premios a la innovación, tradición, mejor camarero, pastelero y plato. Un alumno de hostelería podrá acceder a un contrato en La Divina del Rosalejo, apostando así por el futuro de la gastronomía de la sierra.

