Valladolid se consolida una vez más como capital mundial de la tapa. Del 10 al 12 de noviembre, la Cúpula del Milenio acogerá la final del XXI Concurso Nacional de Pinchos y Tapas y del IX Campeonato Mundial de Tapas Ciudad de Valladolid, que reunirán a 46 chefs nacionales y 16 internacionales. Ambos certámenes, organizados por el Ayuntamiento de Valladolid y la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería, situarán de nuevo a la ciudad en el epicentro de la gastronomía en miniatura.
Valladolid, escenario del talento culinario global
Durante la rueda de prensa celebrada en el Ayuntamiento, el alcalde Jesús Julio Carnero destacó el valor simbólico y solidario de esta edición. “Este año el concurso está presidido por Paco Morales, del Restaurante Noor, y acompañado por tres personas muy significadas. Hemos querido que el jurado sea también un símbolo de la lucha contra el fuego que tanto nos ha afectado este verano. Todos ellos representan un trabajo imprescindible: Gloria Lucía Martín, de El Empalme; José Gordón, de El Capricho; y Begoña Vázquez, de Regueiro da Cova. Con su presencia, queremos que este concurso de tapas sea también un concurso de solidaridad”, subrayó.
Por su parte, Ana García, directora técnica del Concurso Nacional, recordó la magnitud del evento: “Los pinchos y las tapas son un verdadero símbolo de nuestra comunidad. Representan la diversidad convertida en pequeñas obras de arte. Valladolid se ha consolidado como un referente nacional gracias a ser el único concurso oficial de pinchos y tapas de España. En esta edición hemos recibido 396 recetas, todas presentadas con la ilusión de llegar a la final”, afirmó.
El presidente de la Asociación de Hostelería, Jaime Fernández, celebró la amplia participación: “Es un honor recibir una nueva edición de este certamen, que convierte a Valladolid, una vez más, en la capital de la tapa. Más de 300 concursantes, con representación de todas las comunidades autónomas, han participado. Además, a través de la app móvil se podrán consultar los restaurantes hermanados y probar las tapas del 11 al 17 de noviembre, por 3,50 euros cada una”, explicó.
Un jurado de estrellas y solidaridad
El XXI Concurso Nacional de Pinchos y Tapas contará con un jurado presidido por Paco Morales (Restaurante Noor, tres estrellas Michelin). Le acompañan figuras como Carolina Sánchez (Ikaro, una estrella Michelin), Iñaki Bretal (O Eirado da Leña) e Íñigo Lavado (Itzuli). También forman parte del jurado profesionales de la comunicación y la gastronomía, entre ellos Jonatan Armengol, Ruth Alejandre, Raúl Fernández de Pablo, Adriene Chabelle, José Manuel Bajo, Iván Martínez Cubells, Diego Murciego, Víctor Martínez Feliú y Carlos Maribona.
En el caso del Campeonato Mundial de Tapas, el jurado internacional estará presidido por Pichaya “Pam” Soontornyanakij, reconocida como Mejor Cocinera del Mundo 2025 y chef del restaurante Potong (Bangkok). También lo integran Paco Morales, Rafael Ansón, Paz Álvarez, Gloria Lucía Martín, José Gordón, Carlos Casillas, Begoña Vázquez, César García y Rafael Pico.
Los periodistas Goyo González y Pepe Ribagorda serán los maestros de ceremonias de esta edición, que volverá a reunir a los mejores chefs y expertos del panorama gastronómico.
Los finalistas del Campeonato Mundial de Tapas
En su novena edición, el Campeonato Mundial de Tapas contará con 16 chefs procedentes de 15 países, reflejando el carácter global y diverso del certamen. Participarán cocineros de Alemania, Australia, Canadá, Corea del Sur, Estados Unidos, Indonesia, Malasia, México, Noruega, Nueva Zelanda, Reino Unido, Sudáfrica, Tailandia, Taiwán y Uruguay, además de España.
Entre las propuestas destacan la tapa “German Roll” del chef Volker Osieka (Alemania), “Humo bajo la tapa” de Andrea Vignali (Australia), “Home in two places” de Erica Berk Karbelnik (Canadá), y “Golden Taco” del español Pedro José Calvo Domínguez (EE. UU.). También sobresalen creaciones como “Mutualismo” (Indonesia), “La perla de Borneo” (Malasia), “Ancestros” (México) o “Mielie Pap & Smoked Beef Cheek Croquette” (Sudáfrica).
Los 46 finalistas nacionales
El Concurso Nacional de Pinchos y Tapas reunirá a 46 chefs españoles procedentes de 16 comunidades autónomas, con representación desde Andalucía hasta el País Vasco. Entre los finalistas figuran nombres como Adrián Sánchez (Restaurante Destino, Barbate) con “Tierra y Marea”, Antonio Rodríguez (Hotel Costa Calero, Las Palmas) con “Canelón de gofio con sardina oreada”, Sheila Barbeito (Roots Coruña) con “Bagoas de Carballeira” o Mitxel Suárez (Bar El Toloño, Vitoria) con “Mar, Costa, Tierra”.
Cada participante elaborará su tapa en directo en la Cúpula del Milenio, disponiendo de 25 minutos para preparar ocho unidades idénticas que serán evaluadas por los siete miembros del jurado.
Un evento que impulsa la cultura gastronómica
Ambos certámenes son organizados por la Sociedad Mixta para la Promoción del Turismo de Valladolid, en colaboración con la Asociación Provincial de Hostelería, y cuentan con el apoyo de patrocinadores como Mahou San Miguel, Interprofesional del Aceite de Oliva de España, Secretaría de Turismo de Querétaro, Inhostel, Diputación de Valladolid, Alimentos de Valladolid, Mercedes-Benz Adarsa, Coca-Cola y Bodega Dehesa de los Canónigos, entre otros.
El objetivo de estos concursos es posicionar Valladolid como destino gastronómico, promover la cultura de la tapa y fomentar un turismo de calidad. En palabras de Ángel Moretón, director técnico del Campeonato Mundial, “Después de tantas ediciones se ha conseguido, con mucho esfuerzo, mantener este certamen, con una continua evolución, mejorando y profesionalizándose sin mover las raíces. Sin duda, es un honor que Valladolid vuelva a ser un encuentro de la gastronomía internacional.”
Durante el certamen, las tapas finalistas podrán degustarse en los establecimientos hermanados con cada chef, al precio de 3,50 euros, del 11 al 17 de noviembre, en el marco del Festival de la Tapa.
Con más de dos décadas de historia, el Concurso Nacional y el Campeonato Mundial de Tapas son hoy un escaparate internacional del talento culinario, la creatividad y la hospitalidad española. Valladolid vuelve a demostrar que la tapa es mucho más que un bocado: es una obra de arte efímera que representa la identidad, la diversidad y la pasión de toda una cultura gastronómica.

