Con la llegada de la primavera, la Ría de Muros Noia se convierte en un escenario que parece sacado de un cuento. Este rincón de Galicia, donde la costa atlántica se mezcla con bosques, historia y playas tranquilas, ofrece al viajero una experiencia auténtica. Poco conocida frente a otras rutas turísticas gallegas, la Ría de Muros Noia guarda paisajes, leyendas y rutas que conectan con la naturaleza, la memoria y la emoción. Aquí, cada paso te acerca a una Galicia más íntima, más salvaje, más tuya.
Fervenza de Ribasieira, entre rocas y vegetación
En la Serra do Barbanza, esta cascada formada por el río Sieira cae en tres saltos de hasta quince metros. El agua fluye sobre las rocas. La vegetación lo envuelve todo. El sonido del entorno crea una atmósfera mágica, perfecta para quien busca reconectar con la naturaleza. Puede accederse a pie o en coche, y el camino atraviesa zonas tan singulares como el Curro da Enxa, donde aún se celebra la tradicional rapa de las bestas.
Plaza do Tapal, una cápsula medieval
En el corazón de Noia, la Plaza do Tapal conserva el aire de otra época. Presidida por la iglesia de San Martiño y un cruceiro gótico, fue espacio fortificado y testigo de revueltas irmandiñas. En sus muros se esconden leyendas que sobreviven desde la Edad Media. Incluso fue escenario de un rodaje trágico en el siglo XX. Hoy, se llena de vida gracias a sus terrazas, que miran de frente al pasado mientras ofrecen al visitante un descanso con sabor local.
Playa de Broña, entre calma y horizonte
Ideal para quienes buscan mar sin aglomeraciones. Esta playa ofrece un sendero costero que une varios rincones: Bitueira, Portiño, restos de embarcaderos, bifurcaciones y vistas al Atlántico. El paseo es sencillo, inmersivo y sorprendente en cada curva. Como broche, nada mejor que una parada en O Container, un chiringuito rodeado de árboles, frente al mar y pet friendly. Perfecto para un respiro primaveral junto a la brisa.
Ruta de las Papeleras, un paseo inesperado
En Lousame, esta ruta sigue el curso del río hasta los restos de antiguas fábricas de papel. La naturaleza lo ha ido reclamando todo. Ruinas cubiertas de vegetación, sonidos de aves y agua. El silencio envuelve un recorrido que fusiona pasado industrial con un presente completamente natural. Especialmente bello en primavera, cuando los colores y aromas se intensifican.
Galicia desde otro ángulo
Este destino propone una forma diferente de conocer Galicia. Menos masiva, más profunda. Una escapada para quienes quieren sentir el lugar. Para los que prefieren caminos con historia a monumentos. Para quienes disfrutan tanto del senderismo como de una buena comida frente al mar.
Ría da Estrela, postales sin filtros
Todo en esta zona —la luz, el agua, las piedras, los verdes— parece creado para detener el tiempo. Desde la ribera hasta el monte. Desde las rutas señalizadas hasta los rincones secretos. Un lugar donde cada paso es una historia y cada paisaje, una emoción.
Descubre más sobre este destino en: www.riadaestrela.com

