La VII edición de Sí, Mantilla ha vuelto a tomar las calles de Sevilla para rendir homenaje a una de las tradiciones más elegantes y simbólicas de la cultura andaluza. Esta cita anual organizada por la Asociación Qlamenco, el Ayuntamiento de Sevilla y Doble Erre, pone en valor el uso de la mantilla negra, no solo como símbolo religioso, sino como elemento de moda viva. Con 16 diseñadores participantes y el ajuar como protagonista, Sí, Mantilla ha reivindicado la feminidad, el patrimonio y la conexión emocional con una tradición que sigue viva.
La Iglesia de Santa Catalina como escenario principal
El evento se inició con un posado frente a la fachada gótico-mudéjar de la Iglesia de Santa Catalina. Allí, quince modelos lucieron piezas diseñadas exclusivamente para la ocasión. El uso de la mantilla negra se combinó con joyas antiguas y elementos del ajuar familiar, como broches, peinas o rosarios, otorgando profundidad histórica a la propuesta.
Un recorrido por el centro histórico de Sevilla
Tras la bienvenida del párroco, las modelos caminaron hasta la Plaza de la Encarnación y finalizaron en El Rinconcillo. Este emblemático bar, el más antiguo de Sevilla, fue el cierre perfecto para un evento que une historia, arte y moda. La ciudad fue el escenario ideal para dar visibilidad a la mantilla en su máximo esplendor.
El ajuar como hilo conductor de la edición 2025
Bajo el lema “El hilo de la memoria”, el foco se ha puesto en las piezas que acompañan a la mantilla. Joyas heredadas, collares de perlas o pendientes de lágrima han sido elementos esenciales. Estos accesorios representan una herencia viva que refuerza el vínculo entre generaciones.
La reinterpretación de una tradición con sello de autor
Los 16 diseñadores de Qlamenco aportaron su visión contemporánea sin perder la esencia clásica. La mantilla se transforma en una prenda actual que respeta los códigos tradicionales mientras se integra en la moda moderna. Una reinterpretación que invita a su uso por parte de nuevas generaciones.
Ajuar histórico de la Divina Pastora de Santa Marina
En paralelo al desfile, se realizó una visita exclusiva al ajuar de la Divina Pastora. Entre las piezas exhibidas, destacaron pendientes y broches pertenecientes a Isabel de Farnesio. Este tesoro patrimonial es una muestra del valor cultural y religioso que rodea a la tradición sevillana.
Gastronomía con raíces reinterpretadas por Manu Jara
El prestigioso repostero Manu Jara ofreció una cata de torrijas que sorprendió a los asistentes. Con versiones creativas del clásico de Cuaresma, la gastronomía se unió a la estética de la jornada. Un broche de oro que integró sabor y creatividad en la experiencia.
El papel de la moda en el turismo y la cultura local
La delegada de Cultura del Ayuntamiento de Sevilla destacó el papel de eventos como este para dinamizar el turismo. Raquel Revuelta, impulsora del proyecto, subrayó su objetivo: acercar la tradición de la mantilla a mujeres jóvenes. El evento se consolida como una propuesta cultural con vocación de futuro.

