El exclusivo Monte-Carlo Cigar Club abrirá sus puertas el próximo 28 de mayo, en pleno corazón del Casino de Monte-Carlo. Este nuevo espacio, concebido por Moinard Bétaille, promete ser uno de los clubes para aficionados al cigarro más prestigiosos del mundo. El proyecto, impulsado por la Société des Bains de Mer, forma parte de su estrategia de diversificación enfocada al lujo más refinado. Diseñar este templo del tabaco dentro de un edificio tan simbólico como el de Charles Garnier fue un desafío ambicioso para los arquitectos.
Arquitectura que respira lujo clásico
Desde el primer paso en el vestíbulo de recepción, el visitante se sumerge en un ambiente de sofisticación. El uso de piedra, madera noble y paredes en tonos tabaco refleja una estética coherente con el universo del cigarro. Grandes paneles de cristal y columnas revestidas en cuero plisado permiten la continuidad visual sin interrumpir la atmósfera envolvente. Cada detalle ha sido pensado para rendir homenaje al legado arquitectónico de Garnier.
Colores que evocan La Habana
La paleta cromática de este nuevo espacio fusiona tonos rosados, azules, bronces y rojos que recuerdan las calles de La Habana, mezcladas con los paisajes de la Costa Azul. Este enfoque cromático se hace visible en la biblioteca del salón de fumadores y contrasta con los tonos oscuros del tabaco. La luz natural inunda los espacios a través de las aperturas hacia la terraza privada, conectando el lujo interior con el entorno mediterráneo.
El placer del cigarro elevado al arte
El corazón del club está en el salón de fumadores y el bar. Aquí, en un ambiente íntimo y elegante, los miembros disfrutan de los mejores cigarros en sillones de cuero envejecido. Un muro con taquillas individuales de madera noble, accesibles solo por sus propietarios, permite almacenar cigarros personales. La terraza, accesible desde el salón, ofrece vistas espectaculares al mar. Todo el entorno está diseñado para que el arte de fumar sea una experiencia sensorial completa.

Una bodega exclusiva para los cigarros
Uno de los espacios más singulares del club es la sala de humidificación, que puede visitarse también desde el casino. En este santuario del tabaco se conservan cigarros de todo el mundo en condiciones climáticas estrictamente controladas. Este cuidado extremo refleja la importancia que se le otorga al producto y al ritual que lo rodea.
Una colaboración de referencia en lujo
Esta apertura refuerza la exitosa alianza entre Moinard Bétaille y la Société des Bains de Mer, que también firmaron espacios icónicos como One Monte-Carlo o la bodega del Hôtel de Paris. Su apuesta por el diseño atemporal y el lujo con alma se consolida en este club sin precedentes, que combina tradición, diseño contemporáneo y pasión por el arte de vivir.
Más información: www.moinard-betaille.com

