La Real Fábrica de Artillería se convierte en escenario de una de las propuestas teatrales más destacadas de la temporada con el estreno de La alegría Sevilla, la obra escrita y dirigida por Marilia Samper que llega a la capital andaluza los días 26, 27 y 28 de marzo. Tras su paso por la Sala Beckett de Barcelona y el Cervantes Theatre de Londres, la producción aterriza en Sevilla con el reconocimiento de público y crítica.
La obra se incorpora a la programación cultural de la ciudad como una propuesta contemporánea que aborda la convivencia, los conflictos sociales y las tensiones que surgen en la vida cotidiana. La alegría Sevilla plantea un relato que se sitúa en los márgenes de lo comunitario, mostrando las grietas que aparecen cuando la convivencia se pone a prueba.
Un conflicto cotidiano que revela tensiones sociales
La historia de La alegría Sevilla se desarrolla en un barrio obrero de cualquier ciudad, donde una madre cuida de su hijo con parálisis cerebral, que utiliza silla de ruedas y no puede salir de casa debido a la falta de una rampa en el edificio.
La solicitud de instalar esa rampa, un gesto aparentemente sencillo, desencadena un conflicto vecinal que va creciendo progresivamente. A medida que avanza la trama, aparecen desacuerdos, cambios de postura y pequeñas traiciones que evidencian la fragilidad de los vínculos comunitarios.
La obra construye así una mirada directa y sin concesiones sobre la convivencia, mostrando cómo la solidaridad puede desmoronarse cuando implica un compromiso real. La alegría Sevilla expone con crudeza la fragilidad de la conciencia colectiva y la soledad que se vive en el ámbito privado, al tiempo que pone en valor la fortaleza emocional de sus personajes.
Una reflexión entre lo íntimo y lo político
El conflicto central de la obra trasciende lo doméstico para situarse también en el plano político y social. La instalación de la rampa se convierte en un símbolo de accesibilidad, dignidad y justicia, generando un debate moral que interpela directamente al espectador.
La propuesta no busca ofrecer respuestas cerradas, sino abrir un espacio de reflexión que obliga al público a posicionarse. La historia transita entre el rechazo y la comprensión, mostrando la complejidad de las decisiones individuales dentro de un contexto colectivo.
En este sentido, La alegría Sevilla propone una experiencia teatral que invita a cuestionar la realidad cotidiana, planteando preguntas incómodas sobre la convivencia, la empatía y la responsabilidad social.
Una puesta en escena basada en la sobriedad
La puesta en escena refuerza el carácter íntimo de la obra a través de un montaje sobrio, sin artificios ni excesos. El espacio escénico recrea un entorno doméstico reconocible donde la palabra y la interpretación se convierten en los elementos centrales.
La iluminación, diseñada por Mamen Bermúdez, y la escenografía creada específicamente para el montaje contribuyen a construir un ambiente cercano que intensifica la carga emocional del relato.
El elenco está formado por Paqui Montoya, Fernando Lahoz, Amparo Marín y Manuel Monteagudo, actores con una sólida trayectoria en la escena teatral andaluza. La dirección pone el foco en el trabajo interpretativo, apostando por personajes construidos desde la verdad escénica.
Destaca el trabajo de Fernando Lahoz en su aproximación al personaje de Eli, desarrollado en colaboración con ASPACE mediante un proceso de voluntariado que ha permitido abordar la parálisis cerebral desde el respeto y el rigor.
Una producción con vocación de recorrido
La obra está producida por SERENDIPIA, una empresa sevillana especializada en gestión cultural y producción escénica que acompaña proyectos en todas sus fases, desde la creación hasta su proyección nacional e internacional.
En 2025, la compañía fue reconocida con el Premio Lorca a la Mejor Labor de Producción otorgado por la Academia de las Artes Escénicas de Andalucía. La alegría Sevilla se presenta así como una producción con vocación de recorrido, que inicia en la ciudad su nueva etapa antes de emprender una gira nacional.
El estreno cuenta además con la colaboración de distintas entidades como ASPACE, la Fundación Auxilia, la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, el Ayuntamiento de Sevilla y varios centros cívicos que han participado en el desarrollo del proyecto.
La alegría Sevilla llega a la Real Fábrica de Artillería como una propuesta escénica que combina compromiso social, reflexión y emoción, consolidándose como una de las citas teatrales imprescindibles de la temporada en la ciudad.

