La Red de Pueblos Gastronómicos de España presenta una nueva gastroruta que invita a descubrir el alma de dos regiones hermanas: Andalucía y Castilla-La Mancha. Se trata de un viaje culinario y cultural que recorre Alhaurín el Grande (Málaga), Baena (Córdoba) y Alcázar de San Juan (Ciudad Real), tres enclaves donde tradición, historia y sabores se convierten en protagonistas de una experiencia única.
Alhaurín el Grande: autenticidad en la sierra malagueña
Este pueblo blanco del Valle del Guadalhorce combina tranquilidad y modernidad. Sus calles guardan huellas árabes como el Arco del Cobertizo, mientras que sus molinos históricos y una Semana Santa de Interés Turístico Nacional enriquecen su identidad.
Su cocina rinde homenaje a la sencillez del campo con el célebre pan cateto, las sopas cachorreñas, los mojetes de bacalao o las migas con uvas y granada. Embutidos locales, repostería artesanal como bollos y tortas de aceite, junto a productos agrícolas como aguacates y aceitunas, completan un mosaico gastronómico que conecta con la tradición.
Baena: aceite, cultura e historia
En la Campiña cordobesa, Baena deslumbra con su castillo árabe, sus iglesias renacentistas y el Museo del Olivar y el Aceite. El toque del tambor durante la Semana Santa y los restos arqueológicos de Torreparedones completan su riqueza patrimonial.
En la mesa, el aceite de oliva virgen extra con D.O. Baena es el auténtico protagonista. Sus platos oscilan entre tradición e innovación: salmorejo con berenjenas rebozadas, el revoltillo baenense, el potente empedraíllo o las curiosas brochetas “ratones”. Su repostería árabe y el mojete de papas muestran el peso de la herencia familiar en su cocina.

Alcázar de San Juan: el corazón de La Mancha
Conectada a la figura de Cervantes, Alcázar de San Juan ofrece un recorrido literario y cultural que va de la Iglesia de Santa María a los molinos quijotescos y el Museo Casa del Hidalgo. Su riqueza natural se aprecia en el Complejo Lagunar, mientras que su cultura vinícola y festiva invita a saborear la hospitalidad manchega.
La gastronomía refleja la vida de pastores y jornaleros con recetas como las migas, los duelos y quebrantos citados en el Quijote, el pisto manchego o las calderetas de cordero. El queso manchego con D.O. es símbolo de orgullo local, y el recorrido se endulza con las tradicionales tortas de Alcázar, elaboradas por las monjas clarisas.
La nueva Gastroruta se presenta como una invitación a vivir un viaje de sabores auténticos, donde las cocinas de Andalucía y Castilla-La Mancha narran la historia y el carácter de sus pueblos.
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