El restaurante KALMA, ubicado en el Madrid Marriott Auditorium Hotel & Conference Center, invita a los comensales a un viaje culinario por los sabores del Mediterráneo con un menú pensado para el otoño y el invierno. La propuesta, dirigida por Carlos Felipe, director del departamento de F&B, junto al chef Javier Sáez-Bravo, equilibra tradición y modernidad, ofreciendo una experiencia que combina técnica, producto y sensibilidad. Cada plato ha sido diseñado para emocionar al paladar y reconfortar con cada bocado.
Platos del Día: un lienzo que cambia cada semana
La esencia del restaurante KALMA se manifiesta en sus “Platos del Día”, donde la frescura es la protagonista. Entre las propuestas destacan la “lenteja caviar con langostinos”, que eleva un ingrediente humilde con matices marinos; el “estofado de carrillera de ibérico al vino tinto con puré de apio nabo”, un clásico de sabor profundo; y el “guiso de judías blancas estofadas con bacalao, huevo y espinacas frescas”, que evoca la cocina de antaño. Los “torreznillos de Extremadura sobre patatas revolconas” añaden un toque crujiente y campestre, mientras que “una muestra de arroz meloso con calabacín y setas” representa la vertiente más hedonista del recetario español. Como broche semanal, el “escalope de presa ibérica a la milanesa con queso parmesano y yuca frita” fusiona la excelencia del ibérico con la textura crujiente del estilo milanés.
La cuchara: tradición y confort
El apartado “Guisos en KALMA” refleja la calidez de la cocina mediterránea. La “lenteja caviar con cigala en tempura” une tierra y mar en un contraste de texturas; el “arroz meloso con rabo de toro y tartar de gambas” combina la potencia cárnica con la frescura marina; y el “arroz caldoso a la marinera (rape, almejas y langostinos)” se erige como un clásico reconfortante que concentra el sabor del mar en cada cucharada. En KALMA, los guisos son una declaración de respeto a la cocina de fuego lento, elaborados con mimo y equilibrio.
El mar en temporada: la frescura por bandera
El apartado “El Mar en Temporada” celebra la pureza del producto. El “lomo de rape” se acompaña de “salsa blanca de pescado, puré de apio nabo, aceite de clorofila, brotes tiernos y crujiente de placton”, una composición visual y gustativa que evoca la vida marina. Por su parte, el “lomo de corvina sobre tinta de chipirón, corona de calabacín y tomate” destaca por su audacia cromática y su contraste de sabores. Cada propuesta de pescado demuestra el compromiso del restaurante con la temporalidad y la excelencia del ingrediente.
Del campo de pasto a la cocina: potencia terrenal
La carne también tiene su espacio protagonista. El “solomillo de ternera con salsa de mole, mazorca de maíz en mantequilla y puré de guisantes” introduce matices mexicanos en una pieza clásica, aportando profundidad y exotismo. La “paletilla de cordero asada con patatas al tomillo y pimientos de Padrón” rinde homenaje a la tradición más pura de la cocina castellana, con tiempos de cocción pausados y un resultado lleno de sabor.

El cierre dulce
La experiencia culmina con postres que conquistan por su equilibrio entre innovación y tradición. Destacan “Nuestra tarta de quesos con coulis de frutos rojos”, ideal para compartir; el “cremoso de queso ahumado con velo de membrillo y frambuesas liofilizadas”, que sorprende por su contraste; y la “panacota de turrón de Jijona con crujiente de galleta de canela y jengibre”, que encapsula el espíritu navideño español. Cada creación dulce es una interpretación moderna de los sabores de siempre, pensada para cerrar la comida con armonía.
Innovación tecnológica en sala con Gourmeats
El restaurante KALMA incorpora además la carta digital Gourmeats, una experiencia 100 % en vídeo y traducida automáticamente a 24 idiomas. En ella, los comensales pueden visualizar los platos tal y como llegan a mesa —colores, guarniciones, salsas y presentación final—. “Con Gourmeats hemos logrado que cualquier comensal, hable el idioma que hable, entienda nuestros platos de una manera clara y visual. La carta en vídeo nos ayuda a percibir mejor la propuesta de KALMA, y a nuestro equipo de sala le da la posibilidad de focalizarse en la atención y recomendación.”
Esta apuesta por la tecnología refuerza el compromiso del hotel con la hospitalidad y la excelencia gastronómica. En KALMA, el otoño y el invierno se disfrutan despacio, con calma y con sabor.
Más información: Madrid Marriott Auditorium Hotel & Conference Center

