El festival Antídoto Club vivió su primer evento al aire libre con una edición que superó todas las expectativas. Con más de 3.500 asistentes, el Autocine Madrid se convirtió en un oasis urbano donde la música, el calor y la estética vibraron al unísono durante más de ocho horas de electrónica, global beats y cultura urbana. Esta primera cita Open Air ha demostrado que el concepto puede evolucionar sin perder su esencia.
Dos escenarios, un solo pulso musical
Desde las 17:00 h, MAXVLL en el Mainstage y ANDREALES en el Second Stage fueron los encargados de inaugurar la jornada. A medida que el sol caía, VIRTUAL FLAVOR, KEIRANAI, HAIVAI B y DIE MIKE fueron intensificando el ritmo. Transmitieron sus mejores temas con sesiones que unieron electrónica, influencias urbanas y una ejecución cuidada al detalle. Las transiciones fluían como olas entre escenarios, mientras los asistentes encontraban su espacio entre las duchas al aire libre, zonas chill y puntos de encuentro visualmente impactantes.
La música urbana se adueña del escenario
Uno de los momentos más potentes de la jornada fue la actuación de LABLACKIE, que acompañada de su corista Selly, presentó los temas de su disco La Favorita con una energía arrolladora. MS Nina, auténtico icono del neoperreo, desató pasiones con una coreografía compartida con Albert Alcalà La Sata y Loy MisShawty, haciendo estallar al público entre gritos, baile y fuego visual. La Zowi, junto a Mark Luva, fue el broche perfecto: actitud desafiante, beats contundentes y una conexión única con el público que confirmó por qué es considerada una de las reinas del urbano español.

Electrónica global y sonidos sin fronteras
Mientras el escenario principal rugía, en el Second Stage se vivía otro universo. João Lágrima de Ouro desplegaba tribal house y guaracha con una mezcla explosiva. A continuación, AFEM SYKO introdujo su techno emocional desde Berlín, creando una experiencia introspectiva y bailable a partes iguales. La noche fue encendiéndose con el impactante set de FS GREEN, que llevó a la pista sonidos de dancehall, house y afrobeats. Y para cerrar, JARREAU VANDAL y ALT8 elevaron la energía hasta su punto más alto con soul, afro, hard techno y trance. Una combinación de estilos que hizo temblar literalmente el suelo del recinto.
Una experiencia total, con identidad propia
El festival Antídoto Club ha logrado fusionar lo mejor de la cultura urbana, la electrónica internacional y el imaginario visual de una generación. Abanicos, toallas, maquillaje waterproof, gafas de sol y una vibra inconfundible dieron forma a un festival que no fue solo música: fue una experiencia visual, sonora y sensorial. Las duchas, la estética cuidada y la diversidad artística confirmaron que este Open Air ha llegado para quedarse. La marca Antídoto ya no es solo sinónimo de noche; es sinónimo de verano, estilo y comunidad.

